El Presidente Nayib Bukele anunció que El Salvador alcanzó 1,000 días consecutivos sin homicidios, un logro que hace unos años era inimaginable. Según el mandatario, estos mil días representan un antes y un después en la historia del país, en los que la paz y la esperanza han vuelto a tocar a los hogares salvadoreños.
En su mensaje, Bukele recordó que El Salvador era conocido como el país más violento del mundo y que, en medio de aquella oscuridad, hubo quienes defendían la presencia de pandillas por los beneficios que obtenían del dolor del pueblo. Hoy, gracias al Plan Control Territorial y al Régimen de Excepción, se ha recuperado lo que parecía perdido: la vida, la libertad y la paz.
El mandatario añadió: «Quienes siempre dicen ‘¡imposible!’ desconocen el poder de pedir sabiduría a Dios y aceptar ser instrumentos de Él». Bukele afirmó que este hito no es el final del camino, sino la prueba de que la seguridad y la vida digna son posibles. Según el presidente, El Salvador deja de ser ejemplo de muerte para convertirse en un referente mundial de esperanza, justicia y seguridad.