El Gobierno de Estados Unidos interceptó y decomisó el buque petrolero Olina en aguas internacionales al este del mar Caribe, como parte de las acciones para hacer cumplir sanciones y combatir redes dedicadas a la evasión de controles internacionales, informó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Según explicó la funcionaria, la operación fue ejecutada por la Guardia Costera de Estados Unidos, que identificó al Olina como parte de una denominada “flota fantasma”, sospechosa de transportar petróleo embargado. El buque había zarpado desde Venezuela e intentaba evadir a las fuerzas estadounidenses cuando fue interceptado.
Noem detalló que el abordaje se realizó con el respaldo y la coordinación del Departamento de Defensa, el Departamento de Estado y el Departamento de Justicia, lo que permitió una acción “segura y eficaz conforme a la ley”.
“Las flotas fantasma no eludirán la justicia ni se ocultarán bajo falsas reivindicaciones de nacionalidad”, afirmó la secretaria, al subrayar que la Guardia Costera continuará incautando petroleros sancionados, aplicando la legislación estadounidense e internacional y eliminando fuentes de financiamiento para actividades ilícitas, incluido el narcoterrorismo.
La funcionaria destacó el papel de la fuerza marítima de la Guardia Costera en este tipo de misiones y aseguró que estas acciones forman parte de una estrategia sostenida para ejercer control en alta mar y reforzar el cumplimiento de las sanciones internacionales.
