El Tribunal Cuarto Contra el Crimen Organizado de San Salvador aplicó una pena de 15 años de prisión en contra de Moris Alexander Bercián Manchón, alias Barney, por el delito de lavado de dinero y de activos, en perjuicio del orden socioeconómico.
De acuerdo al informe judicial, el pandillero acumuló un incremento patrimonial injustificado de más de medio millón de dólares entre inmuebles, cuentas bancarias y vehículos, durante los años 2003 y 2015. En ese periodo adquirió al menos ocho vehículos automotores, 21 inmuebles e importantes movimientos en cuentas bancarias. Bercián también utilizó sus influencias para colocar estas propiedades dentro del sistema financiero.
Según investigación, el imputado, quien es señalado de ser cabecilla y financista de la mara MS-13, lavó ilícitamente $656,085.93. No obstante su salario, de acuerdo con los registros del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), oscilaba entre $158 y $198 durante los años 2005 a 2008.
El reporte de judicial también señala que Bercián Manchón ha sido sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y se encuentra acusado en diversas causas en El Salvador por delitos relacionados con organizaciones terroristas, movimientos de drogas y otros hechos delictivos. Además, cuenta con una orden de captura internacional y figura entre los cien más buscados por la Policía Nacional Civil.
Con base a las nuevas reformas del Código Procesal Penal, Bercián ha sido condenado en ausencia. Las autoridades continúan trabajando para ubicarlo, capturarlo para que no vuelva a cometer ningún crimen.
