El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este jueves que su gobierno “está dispuesto a un diálogo con Estados Unidos” siempre que se lleve a cabo sin presiones, en igualdad de condiciones y con respeto a la soberanía del pueblo cubano.
Díaz-Canel señaló que ese posible diálogo podría abordar “cualquier tema” con miras a construir una relación “civilizada” y de beneficio mutuo entre ambos países. Sin embargo, no confirmó que existan conversaciones formales entre La Habana y Washington en la actualidad.
Fuentes oficiales cubanas han reconocido que sí ha habido comunicaciones y el intercambio de mensajes entre autoridades de ambos gobiernos, pero recalcaron que no se ha establecido una mesa formal de diálogo bilateral.
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, subrayó que La Habana está abierta a “un diálogo significativo” pero aclaró que temas como el sistema constitucional o el modelo político cubano quedan fuera de cualquier negociación.
Estas declaraciones se producen en un contexto de crecientes tensiones entre ambos países, en el que Estados Unidos ha endurecido sanciones económicas y suspendido suministros de petróleo a la isla, lo que ha generado una crisis energética y social en Cuba.
Pese a estas presiones, funcionarios cubanos reiteran su disposición a mantener conversaciones siempre que se respeten sus principios de independencia y autodeterminación, aunque por el momento no hay un diálogo formal establecido.
