Las autoridades salvadoreñas destruyeron 22.5 toneladas de cigarrillos decomisados en diferentes operativos contra el contrabando, en una acción que representa la eliminación de mercancía valorada en más de $6 millones entre impuestos evadidos, costos de almacenamiento y sanciones económicas.
El producto incautado será procesado en una planta especializada ubicada en Metapán, departamento de Santa Ana, como parte de los procedimientos establecidos para la disposición final de este tipo de mercancías.
Durante la actividad, el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, destacó que estas acciones forman parte de la estrategia impulsada por el Gobierno para combatir las estructuras dedicadas al comercio ilícito y proteger la economía nacional.
“Los tiempos cambiaron. La cárcel espera a todos estos contrabandistas”, afirmó el funcionario al referirse a las organizaciones que operan al margen de la ley.
Según las autoridades, en lo que va de 2026 ya se contabilizan 92 capturas relacionadas con delitos de contrabando, mientras continúan las investigaciones y operativos para identificar nuevas redes dedicadas a esta actividad ilícita.

