El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, quedó este sábado bajo prisión preventiva, luego de ser imputado por su presunta responsabilidad en la crisis financiera de Ueno Bank, entidad bancaria cuya intervención dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos.
Peña enfrenta cargos por los presuntos delitos de lesión de confianza y administración en provecho propio, como parte de una investigación sobre supuestas irregularidades relacionadas con la entidad financiera, de cuyo grupo controlador fue accionista hasta 2025.
La decisión fue anunciada por el juez de garantías Humberto Otazú, quien determinó que el exmandatario permanezca recluido en el Regimiento Escolta Presidencial, en Asunción, donde ya había permanecido detenido la noche del viernes, después de que su residencia fuera rodeada por manifestantes.
Tras una indagatoria que se prolongó por más de tres horas, la Fiscalía solicitó la prisión preventiva y la inhibición de bienes tanto para Peña como para el expresidente del Banco Central de Paraguay, Carlos Carvallo, quien también fue imputado por los mismos delitos, además de presunta producción de documentos públicos falsos.
El juez justificó la medida contra Peña al señalar que es necesario garantizar su sometimiento al procedimiento judicial y evitar un posible riesgo de fuga. Asimismo, confirmó que el exmandatario se abstuvo de declarar durante la audiencia.
La crisis bancaria ha generado preocupación y protestas en Paraguay, debido a que millones de clientes quedaron sin acceso a sus ahorros tras la intervención de Ueno Bank. Entre los afectados figuran ciudadanos, empresas e instituciones públicas.
Mientras avanzan las investigaciones, numerosos ahorristas han expresado su indignación y exigido que los responsables respondan ante la justicia por las pérdidas y dificultades ocasionadas por la crisis financiera.

