El Gabinete de Seguridad del Gobierno del Presidente Nayib Bukele, anunció que, a partir de ahora, inicia una guerra sin cuartel contra todas las estructuras dedicadas a introducir productos de contrabando al país, tras el asesinato del cabo Pablo Israel Cortés Recinos, miembro de la Fuerza Armada que perdió la vida en cumplimiento del deber.
Las autoridades calificaron el hecho como un punto de quiebre en la lucha contra este delito, al señalar que el contrabando no es una actividad menor, sino una amenaza directa a la seguridad nacional, capaz de evolucionar en estructuras criminales más complejas y violentas.
Luego del ataque ocurrido mientras el militar realizaba labores de custodia en un paso fronterizo no habilitado, las instituciones de seguridad activaron de manera inmediata todos sus protocolos operativos y de investigación. Este trabajo permitió avanzar en la desarticulación de una banda conformada por varios integrantes, dedicada al traslado ilegal de mercadería, principalmente cigarrillos.
Durante el operativo se logró la captura de uno de los implicados y el decomiso de un vehículo utilizado para movilizar los productos ilícitos desde la zona occidental hacia San Salvador. Las investigaciones continúan, ya que las autoridades han confirmado que existen más personas vinculadas a esta estructura, incluso fuera del territorio nacional.
El Gabinete de Seguridad reiteró que existe una instrucción directa del presidente Nayib Bukele para ir tras cada una de estas organizaciones, sin tolerancia ni concesiones, priorizando la protección de los miembros de la Fuerza Armada y de la Policía Nacional Civil, así como de la población en general.
Las autoridades enfatizaron que este nuevo enfoque marcará un antes y un después en el tratamiento del contrabando en El Salvador, con acciones firmes, coordinadas y sostenidas para desarticular por completo estas estructuras, llevar a los responsables ante la justicia y evitar que más salvadoreños de bien sean víctimas de la delincuencia.
