El Tribunal Sexto contra el Crimen Organizado de San Salvador, Juez 3, condenó a penas de hasta 45 años de prisión a integrantes de la pandilla 18 y de la Mara Salvatrucha (MS), tras ser encontrados culpables del delito de agrupaciones ilícitas, informó la Fiscalía General de la República (FGR).
En el primero de los casos, ocho integrantes de la estructura San Martín de la pandilla 18, que operaba en la colonia Jardines de Sel Sutt, distrito de Ilopango, San Salvador Este, fueron sentenciados luego de que la FGR sustentara la acusación con prueba documental, pericial y testimonial, además de las declaraciones de varios testigos.
De acuerdo con la investigación fiscal, los condenados delinquieron durante varios años en esa comunidad hasta ser capturados entre 2022 y 2024 para enfrentar la justicia.
Por su pertenencia y jerarquía dentro de la estructura criminal, Julio Salvador Ramírez Orantes y Ricardo Ismael Echeverría Meléndez, quienes ejercían funciones de cabecillas con el rango de encargados de cancha, fueron condenados a 45 años de prisión cada uno.
Asimismo, Giovanni Francisco Durán, Luis Fernando Menjívar Arévalo, Walter Oswaldo Funes Escobar, Fidel Francisco Hernández, Mauricio Antonio Pérez González y Juan Carlos Romero Argueta recibieron 30 años de prisión por desempeñarse como soldados dentro de la organización.
En un proceso distinto, la FGR también obtuvo condenas contra 126 integrantes de la Mara Salvatrucha por el delito de agrupaciones ilícitas. Del total de procesados, 69 homeboys fueron sentenciados a 45 años de prisión, entre ellos Santos Aníbal López Aragión, alias Dragon, señalado como fundador de la clica Big Criminal de la MS, además de Josué David Montes Lovato y Luis Enrique Portillo Valle.
Además, 16 integrantes con rango de chequeos fueron condenados a 30 años de cárcel, mientras que 24 pandilleros con rango de paro y 17 colaboradores recibieron penas de 25 años de prisión.
Según la investigación fiscal, esta estructura operaba en el departamento de Cuscatlán, específicamente en los distritos de Cojutepeque, San Ramón, Candelaria, San Pedro Perulapán y Santa Cruz Analquito, donde sus integrantes se dedicaban a la venta de droga, extorsiones, privaciones de libertad y homicidios.

