El senador conservador Flávio Bolsonaro habría abandonado Brasil con destino a Estados Unidos tras perder las elecciones presidenciales frente al izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, según informaron medios estadounidenses este martes. La supuesta salida se habría producido pese a una orden judicial que le impedía abandonar el territorio brasileño.
De acuerdo con CNN, que citó a una fuente oficial bajo condición de anonimato, Bolsonaro se dirigía hacia Florida. Entretanto, una fuente diplomática indicó que la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, otorgaría visados al excandidato y a sus familiares, aunque Washington no había confirmado oficialmente su viaje.
La noticia generó incertidumbre entre sus aliados políticos en Brasil. Su jefe de campaña, Rogério Marinho, aseguró ante periodistas en Brasilia que todavía desconocían su paradero. Según relató, había recibido un mensaje del senador durante la mañana en el que este le comunicó que dejaría pasar un tiempo antes de conversar con su equipo.
La supuesta salida contrasta con las declaraciones que el propio Bolsonaro hizo el lunes, cuando afirmó que la justicia brasileña le había prohibido abandonar el país en un intento por intimidarlo. En esa ocasión, negó tener intención de marcharse y aseguró que entregaría sus pasaportes para defenderse de las investigaciones en su contra.
Además, el senador manifestó que pretendía asumir el liderazgo de la oposición al gobierno de Lula. Sin embargo, tras la derrota electoral, anunció que solicitaría la anulación de la segunda vuelta, argumentando que la decisión judicial de extender dos horas el horario de votación habría favorecido al mandatario izquierdista.
Investigaciones judiciales y tensión política
Flávio Bolsonaro enfrenta investigaciones, entre ellas una relacionada con presunta corrupción y lavado de dinero en el financiamiento de una película sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Asimismo, una fuente policial citada por la agencia AFP informó que los pasaportes brasileños del senador, incluidos los diplomáticos, habían sido cancelados.
No obstante, el legislador cuenta con la nacionalidad italiana desde 2023, según un documento de 2025 del Parlamento italiano consultado por AFP.
Por otra parte, el juez del Tribunal Supremo de Brasil Flávio Dino ordenó investigar un posible financiamiento extranjero a la campaña electoral del senador. La diligencia busca esclarecer el origen, la circulación y el destino de eventuales fondos procedentes del exterior, así como posibles interferencias electorales mediante manipulaciones en redes sociales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aliado de la familia Bolsonaro, cuestionó el lunes la legitimidad de los comicios brasileños y afirmó que las elecciones habían sido «amañadas». Durante la campaña, Lula también acusó a Trump de intentar interferir en el proceso electoral y señaló a Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, de perjudicarlo en la difusión de contenidos.
Una derrota electoral que sacude al bolsonarismo
Según los resultados citados en los reportes, Lula obtuvo cerca del 52 % de los votos, frente al 48 % alcanzado por Flávio Bolsonaro, una diferencia superior a cuatro millones de sufragios.
El senador había prometido que, de ganar la presidencia, su primera medida sería liberar a su padre, Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intentar un golpe de Estado contra Lula tras perder las elecciones de 2022.
Jair Bolsonaro también se negó a reconocer su derrota electoral y viajó a Estados Unidos antes de la toma de posesión de su rival, aunque regresó a Brasil tres meses después.
Por su parte, Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y exdiputado brasileño, reside en Estados Unidos y actúa como enlace con la administración de Trump. La semana pasada, Eduardo manifestó en un pódcast estadounidense que apoyaría que su hermano abandonara Brasil si perdía las elecciones, debido a las investigaciones judiciales que enfrenta.
Hasta el momento, las informaciones sobre la supuesta salida de Flávio Bolsonaro mantienen la incertidumbre sobre su paradero y abren nuevas interrogantes en medio de las tensiones políticas y judiciales que rodean al entorno del expresidente brasileño.

