El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, anunció la implementación de un Estado de Prevención a nivel nacional a partir del 17 de febrero, tras la finalización del Estado de Sitio.
La decisión forma parte de una estrategia de seguridad que, según el mandatario, busca mantener acciones firmes contra el crimen organizado y el narcotráfico, en una línea similar a medidas aplicadas en la región para combatir la violencia.
Durante un mensaje a la nación, Arévalo afirmó que los recientes ataques vinculados al narcotráfico y hechos de violencia en centros penitenciarios obligan al Estado a actuar con contundencia.
Defendió los resultados obtenidos durante el Estado de Sitio, destacando capturas, decomisos de droga, reducción de homicidios y extorsiones, así como el fortalecimiento del control territorial.
El mandatario sostuvo que esta transición no representa un retroceso, sino una nueva fase dentro de la ofensiva estatal. Con el Estado de Prevención, el Gobierno mantendrá operativos conjuntos entre fuerzas de seguridad, reforzará el control de cárceles y ampliará la vigilancia en todo el país, con el objetivo de garantizar la seguridad de las familias guatemaltecas mediante medidas extraordinarias.
