La segunda vuelta presidencial dejó como ganador a Luiz Inácio Lula da Silva, quien logró revertir la ventaja que Flávio Bolsonaro había obtenido el 4 de octubre. El resultado fue definido con el 99,9 % de los votos escrutados.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se impuso en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y obtuvo un cuarto mandato tras vencer al senador Flávio Bolsonaro. Con el 99,9 % del escrutinio completado, Lula alcanzó el 51,7 % de los votos, mientras que Bolsonaro obtuvo el 48,2 %.
El resultado representa una remontada respecto a la primera vuelta del 4 de octubre, cuando Flávio Bolsonaro había conseguido el 47 % de los votos y Lula el 45 %. La diferencia inicial se revirtió durante el conteo de la segunda jornada electoral.
Según la información publicada por El País, la victoria de Lula constituye un hecho inédito desde la instauración de la segunda vuelta en Brasil, en 1988: ningún candidato que había quedado por detrás en la primera ronda había conseguido ganar posteriormente la elección presidencial.
Durante el escrutinio, Lula fue ampliando su ventaja a medida que se contabilizaban más secciones electorales. Con el 72,77 % de las secciones escrutadas, el mandatario ya encabezaba el conteo con el 51,01 %, frente al 48,99 % de Bolsonaro. Más adelante, con el 98,27 % contabilizado, el Tribunal Superior Electoral consideró que la elección estaba matemáticamente definida a favor de Lula.
La participación también mostró cambios entre ambas jornadas. La abstención, que había alcanzado el 21,08 % en la primera vuelta, descendió a alrededor del 19 % en la segunda, de acuerdo con los datos recogidos durante la cobertura electoral.
La votación estuvo acompañada por una ampliación de dos horas del horario de cierre en algunos centros, debido a problemas de transporte. La decisión generó críticas desde sectores vinculados a la campaña de Bolsonaro, mientras avanzaba el conteo de los sufragios.
Tras confirmarse la victoria, simpatizantes de Lula salieron a celebrar en ciudades como São Paulo y Río de Janeiro. Las concentraciones incluyeron música, banderas y muestras de alegría, mientras en el centro de campaña de Flávio Bolsonaro predominaba el silencio y sus dirigentes se retiraban sin ofrecer declaraciones inmediatas.
Con la victoria, Lula asegura un nuevo mandato al frente de Brasil tras una elección muy disputada, en la que consiguió superar la ventaja que su rival había alcanzado en la primera vuelta.

