Cartón, papel, hojas y otros materiales de uso cotidiano pueden convertirse en herramientas para aprender, crear y cuidar la naturaleza. Esa es parte de la propuesta de “Guardianes del planeta”, la segunda experiencia del Mes de la Niñez que se desarrollará en El Salvador del 12 al 16 de octubre de 2026.
La iniciativa, impulsada por el Gobierno de El Salvador bajo el liderazgo de la Primera Dama Gabriela de Bukele, busca que los niños aprendan mediante el juego, la exploración y la participación familiar, al tiempo que desarrollan conciencia sobre la protección del medioambiente.
Durante la semana, los pequeños elaborarán disfraces y accesorios inspirados en la naturaleza con materiales reciclados y objetos que pueden encontrar en sus hogares. La propuesta convierte la creatividad en una oportunidad para conversar sobre la reutilización de recursos y la importancia de reducir los desechos.
Actividades en las aulas y en familia
La experiencia está dirigida a niños de las modalidades de atención del Instituto Crecer Juntos y a estudiantes desde parvularia hasta sexto grado.
En los centros educativos, los docentes desarrollarán actividades lúdicas y educativas con apoyo de recursos como la Colección Árbol de Vida, orientadas a fortalecer la curiosidad, la imaginación y el aprendizaje activo.
La participación familiar también tendrá un papel importante. La elaboración de los disfraces y accesorios permitirá que padres, madres y otros integrantes del hogar acompañen a los niños en el proceso creativo y refuercen hábitos de cuidado ambiental desde casa.
Más allá de las manualidades, la propuesta busca que los estudiantes comprendan que proteger el planeta no requiere únicamente grandes acciones: también implica aprender a reutilizar, evitar el desperdicio y cuidar los espacios que comparten con otras personas.
Una semana para aprender jugando
“Guardianes del planeta” es la segunda de las cuatro experiencias educativas programadas para octubre, como parte del Mes de la Niñez. Las actividades buscan promover el desarrollo integral de los pequeños mediante experiencias que combinan juego, participación y aprendizaje.
La iniciativa plantea una oportunidad para que la niñez explore su entorno y descubra que los materiales cotidianos pueden tener una segunda vida. A través de estas dinámicas, el cuidado de la naturaleza se incorpora al aprendizaje de una manera cercana, práctica y compartida con la familia.

