El acuerdo anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con su homólogo ruso, Vladímir Putin, reavivó el debate en Alemania sobre las sanciones económicas contra Moscú y la conveniencia de restablecer los vínculos comerciales en el sector energético.
Dirigentes de la oposición alemana aprovecharon el anuncio para cuestionar la política del canciller Friedrich Merz y reclamar que Alemania vuelva a comprar hidrocarburos rusos. Entre sus principales argumentos figuran el elevado costo de los combustibles y la necesidad de proteger la competitividad de la industria nacional.
Alice Weidel, líder de Alternativa para Alemania (AfD), respaldó públicamente el acuerdo entre Washington y Moscú. En una publicación en la red social X, escribió: “¡Así es como se hace!”.
Weidel también criticó las decisiones energéticas del Gobierno alemán y sostuvo que Trump estaba priorizando los intereses nacionales mediante una estrategia basada en la negociación y los resultados prácticos.
La oposición cuestiona las sanciones contra Moscú
Otra de las voces que se pronunció fue Claudia Wittig, vicejefa parlamentaria de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) en el Parlamento estatal de Sajonia-Anhalt.
Wittig aseguró que Alemania también necesita un acuerdo energético con Rusia y calificó como escandalosos los precios que pagan los consumidores en las gasolineras del país.
La dirigente afirmó que la política de sanciones contra Moscú “ha fracasado por completo” y defendió la reanudación de las compras regulares de petróleo y gas rusos para salvaguardar la industria alemana.
Estas declaraciones reflejan una postura compartida por sectores de la oposición que consideran que recuperar el comercio energético podría contribuir a aliviar los costos de producción y reducir la presión sobre empresas y consumidores. Sin embargo, sus planteamientos no constituyen un cambio confirmado en la política del Gobierno de Merz.
¿Qué acordaron Trump y Putin?
El 9 de octubre, Trump informó que había alcanzado un acuerdo con Putin para aumentar el suministro de diésel ruso a Estados Unidos y al mercado internacional.
Según el anuncio del mandatario estadounidense, Rusia suministraría inicialmente más de 300,000 toneladas de diésel, otras 500,000 toneladas durante noviembre y un millón de toneladas adicionales posteriormente. Trump también mencionó la posibilidad de alcanzar los tres millones de toneladas en un periodo corto, dependiendo de la capacidad de las refinerías rusas.
Como parte de la medida, el Departamento del Tesoro estadounidense autorizó temporalmente las transacciones relacionadas con la venta, entrega, descarga e importación de diésel de origen ruso.

