El Presidente de la República, Nayib Bukele, inauguró el nuevo puente binacional General Manuel José Arce, ubicado en la frontera terrestre La Hachadura–Pedro de Alvarado, entre El Salvador y Guatemala. La obra, de 420 metros de longitud, se convierte en el segundo puente más largo del territorio salvadoreño.
“Hoy estamos inaugurando el nuevo Puente Binacional General Manuel José Arce, aquí en La Hachadura, en la frontera con nuestro hermano país de Guatemala. Y esta es la obra más importante que hemos construido para mejorar la conectividad y el intercambio con nuestro país hermano de Guatemala”, expresó el mandatario durante la inauguración.
Bukele destacó la importancia estratégica de este paso fronterizo, por el que transitan diariamente miles de personas, vehículos y mercancías. Asimismo, señaló que una parte importante de la economía salvadoreña depende del movimiento comercial que se desarrolla a través de esta zona.
El nuevo puente cuenta con una estructura elevada y fue construido sin pilotes de apoyo en medio del río Paz. Según explicó el presidente, su diseño incorpora características antisísmicas y responde a criterios de ingeniería orientados a garantizar su estabilidad y funcionamiento.
“Este puente tiene 420 metros de largo y es el segundo más largo de El Salvador. Como ustedes pueden ver, el puente casi flota. Es una excelente obra de ingeniería, no tiene pilotes, sin embargo, es antisísmico y está sumamente bien hecho”, afirmó Bukele.
La infraestructura fue diseñada para reducir el riesgo de interrupciones en el tránsito ocasionadas por las fuertes lluvias y las crecidas del río Paz, condiciones que pueden afectar la circulación de turistas, transportistas y mercancías en este importante corredor fronterizo.
Con la puesta en funcionamiento del puente binacional General Manuel José Arce, se busca mejorar las condiciones de movilidad y fortalecer los vínculos económicos entre El Salvador y Guatemala, mediante una conexión más eficiente para el transporte de personas y productos.
Además, el contraste entre el antiguo puente y la nueva estructura en la aduana terrestre de La Hachadura evidencia la transformación de la infraestructura fronteriza. La obra apunta a dinamizar el comercio y el turismo, así como a contribuir al crecimiento económico mediante una mejor conexión entre ambas naciones.

