La transformación del Centro Histórico de San Salvador tiene como uno de sus antecedentes el proceso iniciado en 2015, cuando Nayib Bukele era alcalde de San Salvador. Según Manuel Rodríguez Joachín, director de APLAN, esa primera etapa partió de una planificación existente y priorizó la recuperación de las principales plazas y del denominado microcentro histórico.
La intervención inicial buscó recuperar espacios ubicados alrededor de edificios emblemáticos de la capital y de lugares vinculados con la historia de la ciudad. Posteriormente, el proceso continuó con nuevas etapas durante la administración municipal de Mario Durán, hasta avanzar hacia una estructura institucional especializada con la creación de APLAN.
La Autoridad de Planificación del Centro Histórico de San Salvador fue creada mediante ley en 2023 como una entidad encargada de proteger, preservar y regular el área delimitada del Centro Histórico, además de supervisar proyectos de rehabilitación, restauración, mantenimiento y desarrollo urbano y económico.
Ahora, el proceso entra en una etapa de planificación de largo plazo con el Plan Especial de Ordenamiento y Desarrollo Territorial, presentado en agosto de 2026. El documento establece una visión de 15 años para ordenar el crecimiento de la zona, proteger el patrimonio cultural y orientar nuevas inversiones.
El plan comprende 76 hectáreas, equivalentes a 80 manzanas, y establece criterios para el desarrollo urbano, la actividad económica y la conservación de bienes culturales. Entre sus componentes también se encuentra el impulso de proyectos habitacionales para favorecer el repoblamiento del Centro Histórico.
Rodríguez Joachín explicó que uno de los objetivos es que el Centro Histórico deje de funcionar únicamente como un espacio comercial y de encuentro durante el día. La apuesta es incorporar vivienda, nuevos establecimientos y diferentes actividades para mantener una presencia permanente de habitantes y visitantes.
“Que el Centro Histórico no solamente sea este espacio comercial, este espacio de encuentro en el día y que muera en la noche, sino que al contrario: que nosotros podamos tener vida continuamente”, expresó el director de APLAN.
Dentro de esta planificación también se han delimitado zonas para potenciar diferentes tipos de negocios y establecimientos. A esto se suma el proceso de renovación de fachadas, desarrollado con participación del sector público y privado para recuperar inmuebles que poseen valor histórico y patrimonial.
Así, el proceso iniciado con la recuperación de espacios públicos en 2015 avanza ahora hacia una planificación integral que busca definir cómo crecerá, qué actividades se desarrollarán y cómo se protegerá el patrimonio del Centro Histórico de San Salvador durante los próximos 15 años.

