La llegada de Shakira a El Salvador marca un capítulo destacado en la convergencia entre la música internacional y las tradiciones locales. La artista colombiana ofrecerá cinco conciertos como parte de su residencia en el Estadio Jorge “El Mágico” González, consolidando al país como sede de espectáculos de alcance global.
Como parte de esta experiencia, la cantante y su equipo tendrán acceso exclusivo a un espacio gastronómico diseñado especialmente para la ocasión: Pupusería La Loba, una iniciativa que surgió a solicitud directa del staff de la artista y que busca acercar la cultura salvadoreña a través de su platillo más emblemático, la pupusa.
Gloria Villacorta, representante de la productora Two Shows, explicó a Diario El Salvador que la operación de Pupusería La Loba inicia este 7 de febrero, coincidiendo con el primero de los conciertos, que continuarán los días 8, 12, 14 y 15 de febrero. “No hay nada más auténtico que involucrar algo tan nuestro como la pupusa”, subrayó Villacorta, al destacar el objetivo de aportar identidad local a la residencia artística.
La productora confirmó que la pupusería funcionará como comedor exclusivo para Shakira y su staff durante toda la residencia, integrando la cocina tradicional salvadoreña a la dinámica diaria de ensayos y presentaciones. Esta propuesta refuerza el vínculo entre la cultura nacional y un evento musical de proyección internacional.
La residencia de Shakira ha generado un impacto significativo en sectores como el turismo, la hotelería y el comercio local. Autoridades y organizadores reportan un aumento de visitantes nacionales e internacionales, con aproximadamente un 12 % del público proveniente del extranjero, lo que ha impulsado la ocupación hotelera y los servicios turísticos.
Más allá del espectáculo, la experiencia de Pupusería La Loba se suma a otras acciones que proyectan la identidad salvadoreña ante el mundo. Para Two Shows, esta colaboración fortalece la imagen de El Salvador como un país capaz de albergar producciones de gran escala y de integrar su cultura en eventos internacionales.
Las pupusas, consideradas el platillo nacional de El Salvador, tienen raíces precolombinas y representan identidad, convivencia y orgullo. Su inclusión en una residencia artística de alcance global subraya su valor simbólico como emblema de hospitalidad y autenticidad, llevando un elemento esencial de la cultura salvadoreña a una vitrina internacional.
