Aprovechar las oportunidades y tener metas claras” impulsó a Ana María Alvarado Domínguez, una salvadoreña que fortaleció su emprendimiento de dulces típicos y venta de artesanías en Santa Ana y Concepción de Ataco, Ahuachapán, tras participar en el Programa de Movilidad Laboral, liderado por la Cancillería, en coordinación con el Gobierno de los Estados Unidos.
De esta manera, Ana María Alvarado, beneficiaria del programa, ha tenido la oportunidad de viajar en varias ocasiones a los Estados Unidos para desempeñarse de forma temporal en el montaje de juegos mecánicos y en el área de servicios de limpieza.
“Mis oportunidades han sido grandes, porque desde el 2019, después de viajar a trabajar por primera vez, pude invertir para establecer mi negocio de elaboración de dulces artesanales en Santa Ana, para poder ir creciendo poco a poco”, menciona la emprendedora.
Posteriormente, en el 2023, logró expandir su negocio a Concepción de Ataco, con un local donde vende dulces típicos y artesanías.
Asimismo, detalló que su emprendimiento ofrece una variada gama de dulces tradicionales, entre los que destacan las conservas de coco, tartaritas, tamarindo, nance, cocadas y dulce de leche. A ello se suma la elaboración de dulces de chilacayote, papaya, higo, camote y toronja.
Formar parte de este proyecto no solo generó un cambio para su vida, sino también para su familia y su comunidad al ser precursor del desarrollo local. Asimismo, creó la oportunidad de empleo directo en Ahuachapán.
Destacó la importancia de que el Gobierno impulse estos programas, los cuales constituyen una oportunidad de crecimiento y desarrollo de los salvadoreños. “Tener metas claras y ahorrar es clave para lograr todo lo que uno se propone y aprovechar cada oportunidad, porque así ayudamos al crecimiento económico de nuestro país”, añadió.
