El Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de San Salvador, jueza uno, condenó a 116 pandilleros por los delitos de homicidio agravado, extorsión agravada, tráfico ilícito, lavado de dinero y de activos, proposición y conspiración en los delitos de extorsión agravada y homicidio agravado; así como por los delitos de tenencia, portación o conducción ilegal o irresponsable de armas de fuego y agrupaciones ilícitas, en perjuicio de la paz pública.
De acuerdo con la resolución judicial, Joel Amilcar Miranda García fue condenado a 565 años. Se le atribuyeron 12 casos de tráfico ilícito, 13 casos de extorsión agravada, cuatro de proposición y conspiración en el delito de extorsión agravada y agrupaciones ilícitas. Asimismo, se condenó a Ángel Bryan Ramírez a 430 años de prisión por seis casos de tráfico ilícito, 12 casos de extorsión agravada, cinco casos de proposición y conspiración en extorsión agravada y agrupaciones ilícitas.
El tercer pandillero con la condena más alto fue Brandon Alexander Calderón Escobar, con una pena de 305 años de prisión por siete casos de tráfico ilícito, cuatro casos de extorsión agravada, dos casos de proposición y conspiración en el delito de homicidio agravado, homicidio agravado y agrupaciones ilícitas. Los otros 113 imputados fueron condenados a penas que van desde los 20 años de prisión hasta los 265 años.
La juzgadora mencionó que, mediante las herramientas especiales de investigación, se logró determinar que los miembros de esta estructura criminal, coordinaban importantes movimientos de droga en el occidente del país. Además, se capturó a algunos imputados en flagrancia con más de $3,000 en efectivo por lo que se les condenó también por el delito de lavado de dinero y de activos. Por otro lado, las víctimas de extorsión agravada, expresaron que eran obligadas a pagar entre $40 y hasta $10,000 mensuales para que la pandilla no atentara contra ellos o su familia.

