En un reciente encuentro, la Milena Mayorga, sostuvo una conversación con el empresario y filántropo salvadoreño Danny Amaya, en la que analizaron el impacto positivo que las nuevas políticas económicas están generando en la comunidad salvadoreña residente en el exterior.
Durante la charla, la embajadora Mayorga enfatizó la importancia de combatir la desinformación en torno a las condiciones para invertir en el país. “Es totalmente falso que se estén aplicando impuestos arbitrarios a quienes desean comprar su casa en El Salvador. Al contrario, estamos creando incentivos para que nuestra gente regrese o invierta en su tierra con total seguridad jurídica”, afirmó la diplomática.
Por su parte, Amaya, quien ha seguido de cerca el comportamiento de la diáspora salvadoreña en Estados Unidos, destacó un cambio significativo en el uso de las remesas. Según explicó, el salvadoreño ya no solo envía dinero para cubrir necesidades básicas, sino que ahora proyecta su futuro mediante la inversión en bienes raíces y negocios en El Salvador.
“Muchos compatriotas que terminaron apenas el tercer o cuarto grado de escuela en Estados Unidos, hoy ven con orgullo cómo sus remesas permitieron que sus hijos se graduaran de universidades en El Salvador. Ese esfuerzo ahora se traduce en el deseo de invertir en su propio país”, señaló Amaya.
El encuentro concluyó reafirmando los beneficios vigentes para quienes decidan retornar, como la exención de impuestos en el menaje de casa y vehículos, consolidando a El Salvador como un destino atractivo para la inversión de su diáspora y fortaleciendo el vínculo entre el país y sus ciudadanos en el exterior.
