La 98ª edición de la gala, conducida por el humorista Conan O’Brien, incluirá momentos electrizantes y emotivos, como la interpretación en vivo de la canción nominada por «Las guerreras K-pop», o un homenaje al actor Robert Redford, fallecido el año pasado.
Y sobre todo, promete un desenlace impredecible.
«No sabremos quién va a ganar hasta que no se abra el último sobre», dijo a AFP Clayton Davis, especialista de premios de Variety.
Dirigida por Ryan Coogler, «Pecadores» llega al frente con un récord de 16 nominaciones, mientras que el retrato de Paul Thomas Anderson de un Estados Unidos contemporáneo, «Una batalla tras otra», le muerde los talones con 13 candidaturas.
Davis sostuvo que ambas cintas, que han dominado la temporada de premios, matemáticamente tienen la oportunidad de convertirse en la mayor triunfadora de todos los tiempos, para lo cual tendrían que superar el récord de once premios que comparten Ben-Hur (1959), «Titanic» (1997) y «El señor de los Anillos: El retorno del rey» (2003).
«Pecadores», que aborda el conflicto racial que ha permeado históricamente a la sociedad estadounidense con una metáfora vampírica, se beneficia además de su éxito en taquilla, opina Davis.
Pero los géneros que mezcla, terror y musical, no son tradicionalmente favoritos en los Óscar.
Lo mismo le pasa a «Una batalla tras otra», que sigue la desesperación de un exrevolucionario cuando el pasado regresa para pasarle factura en un contexto marcado por las tensiones entre supremacistas blancos, activistas e inmigrantes, y que ha hecho campaña como una comedia.
