La ciudad de Medellín avanza en la construcción de la Cárcel Metropolitana de Sindicados, un proyecto de gran escala inspirado en el modelo del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), impulsado en El Salvador durante la gestión del Presidente Nayib Bukele.
El alcalde Federico Gutiérrez confirmó que el nuevo centro penitenciario tendrá capacidad para 1,339 personas y contará con sistemas tecnológicos destinados a impedir comunicaciones ilícitas desde el interior, una de las principales preocupaciones en materia de seguridad.
La infraestructura incluirá seis pabellones, uno de ellos adaptado para adultos mayores y personas con movilidad reducida, además de áreas de sanidad, formación académica, visitas, asesoría jurídica y un centro de control con monitoreo permanente.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Convivencia, la obra presenta un avance del 9 %. Actualmente se desarrollan trabajos de excavación, construcción de plataformas, vías de acceso, estructuras de pabellones, muros de contención y obras hidráulicas.
El proyecto busca atender el hacinamiento en estaciones de policía de la ciudad y mejorar la capacidad de respuesta del sistema penitenciario local. Según las autoridades, el establecimiento operará bajo un esquema que garantizará orden, control y capacidad limitada estrictamente a los 1,339 cupos previstos.
La construcción se financia mediante una Asociación Público-Privada (APP), con una inversión total de 675,000 millones de pesos colombianos. También se ha informado sobre la generación de empleo local y medidas de compensación ambiental en la zona.
Se prevé que la megacárcel entre en funcionamiento en el primer semestre de 2027, consolidándose como uno de los proyectos de infraestructura carcelaria más ambiciosos en Colombia.
