El Presidente de la República, Nayib Bukele, respondió a organismos internacionales que han manifestado su oposición a las reformas aprobadas la semana pasada, asegurando que el país no volverá a políticas del pasado que, según afirmó, contribuyeron al auge de la violencia criminal.
A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de la red social X, el mandatario recordó el contexto histórico del país tras el fin de la guerra civil, haciendo énfasis en la aprobación de la Ley del Menor Infractor en 1994, la cual, según explicó, se implementó siguiendo recomendaciones externas.
El jefe de Estado señaló que dicha legislación, sumada a la deportación de pandilleros desde Estados Unidos en los años posteriores, facilitó la expansión de estructuras criminales en El Salvador. Según el Presidente Bukele, estas condiciones permitieron que las pandillas reclutaran a menores de edad, quienes enfrentaban sanciones mínimas, lo que derivó en el fortalecimiento de estos grupos.
El mandatario afirmó que el país vivió décadas de violencia extrema, con altos índices de homicidios, desplazamientos forzados y control territorial por parte de pandillas, situación que describió como un “gobierno paralelo”.
En ese contexto, Bukele rechazó las críticas internacionales a las reformas recientes, argumentando que estas buscan evitar que el país regrese a escenarios de inseguridad del pasado.
“No, muchas gracias. Llévense sus experimentos sociales a otros países que no hayan sufrido lo que nosotros hemos sufrido”, expresó el mandatario, reiterando que su administración mantiene firme su postura de no revertir las políticas actuales en materia de seguridad.
El Presidente Bukele concluyó su mensaje enfatizando que El Salvador no está dispuesto a retomar estrategias que, a su juicio, resultaron fallidas y contribuyeron al deterioro de la seguridad pública en décadas anteriores.
