El Presidente de la República, Nayib Bukele, afirmó que los cuestionamientos de periodistas, organizaciones no gubernamentales y activistas de derechos humanos al Régimen de Excepción implican, en la práctica, la liberación total de los pandilleros detenidos desde la implementación de esta medida de seguridad.
El mandatario señaló que diversos sectores han sostenido que el 100 % de las capturas realizadas durante el régimen de excepción han sido arbitrarias. A su juicio, esa afirmación significaría que el Estado estaría obligado legalmente a liberar a todos los detenidos.
Según explicó, calificar una detención como arbitraria implica reconocer que la persona fue privada de libertad sin fundamento legal, lo que obligaría automáticamente a su liberación inmediata.
Las declaraciones fueron publicadas por el jefe de Estado en su cuenta oficial de la red social X (Twitter), donde reaccionó a un informe elaborado por expertos en derechos humanos que evalúa la situación en el país.
“Si se acepta que el 100 % de las detenciones son arbitrarias, todo Estado estaría obligado automáticamente a liberar al 100 % de los detenidos”, escribió el presidente.
Bukele agregó que, según el informe citado, las detenciones se habrían realizado sin garantías mínimas ni debido proceso, lo que, de acuerdo con su interpretación, también implicaría la liberación inmediata de las personas arrestadas.
Asimismo, el mandatario señaló que el documento plantea que encarcelar a una persona únicamente por su pertenencia a una pandilla —y no por delitos comprobados— constituiría una violación a los derechos humanos.
En su publicación, el presidente también indicó que el informe plantea varias recomendaciones al Estado salvadoreño, entre ellas poner fin al régimen de excepción, derogar legislación penal y procesal relacionada con esta medida, y retirar a la Fuerza Armada de las tareas de seguridad pública.
Bukele sostuvo que estos planteamientos evidencian, según su postura, los objetivos de ciertos sectores que han criticado la estrategia de seguridad del gobierno.
“De verdad me alegra que se hayan quitado totalmente la máscara; así todos, dentro y fuera de El Salvador, pueden ver claramente los objetivos de estas organizaciones, que no son más que los bufetes legales internacionales del crimen. Su objetivo es claro: quieren ver caos en nuestros países”, expresó.
El régimen de excepción fue implementado por el gobierno salvadoreño como parte de su estrategia para combatir a las pandillas y ha sido uno de los pilares de la política de seguridad del actual gobierno.
