El sacerdote Patricio Molinari murió tras ser golpeado por una pesada cruz que cayó sobre su cabeza durante una misa en Guayaquil, Ecuador. El hecho ocurrió después de que pronunciara unas palabras sobre la muerte frente a los feligreses.
“Un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir”, fueron las palabras atribuidas al sacerdote durante la celebración religiosa, minutos antes del accidente que le costó la vida.
Según la información proporcionada, una enorme cruz se desprendió del altar y cayó sobre la cabeza del religioso, mientras se desarrollaba la misa en una iglesia de Guayaquil.
La celebración estaba siendo transmitida en vivo por internet, en una emisión que duró cerca de 30 minutos. Por ello, quienes seguían la transmisión presenciaron el momento del accidente.
Tras el incidente, Molinari fue trasladado a un hospital. Su fallecimiento fue declarado cuatro horas después.
El caso ha llamado la atención por la coincidencia entre las palabras pronunciadas por el sacerdote sobre la muerte y el accidente ocurrido minutos más tarde.

