Albania registró una nueva jornada de disturbios en su capital, Tirana, donde miles de estudiantes y manifestantes se enfrentaron con la Policía y atacaron edificios gubernamentales. Las protestas, motivadas inicialmente por las condiciones educativas y el costo de los estudios, incorporaron demandas contra la corrupción y exigencias de renuncia al primer ministro Edi Rama.
Los enfrentamientos del 14 de octubre dejaron daños en instalaciones públicas, comercios y mobiliario urbano. De acuerdo con France 24, grupos de manifestantes lanzaron piedras y cócteles molotov, mientras las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar las concentraciones.
Entre los edificios afectados figuran el Ministerio de Educación, donde se reportaron incendios en dos plantas, y el Ministerio de Finanzas, cuyas oficinas fueron atacadas. También hubo incidentes cerca de la sede del primer ministro y de instalaciones vinculadas al Parlamento.
Las movilizaciones comenzaron con exigencias relacionadas con el deterioro de las instalaciones educativas, el costo de los estudios, la escasez de ayudas económicas y las dificultades para encontrar empleo después de graduarse. Posteriormente, los reclamos se extendieron a la corrupción y a la gestión del Gobierno de Edi Rama.
Otro elemento de tensión es la oposición a un proyecto turístico de lujo en el sur del país, vinculado a Jared Kushner. La iniciativa ha generado cuestionamientos relacionados con la protección de un humedal y la transparencia gubernamental.
Rama, quien asumió un cuarto mandato tras las elecciones de mayo de 2025, enfrenta consignas de manifestantes que exigen su salida del poder. El Gobierno, por su parte, sostiene que existen intereses políticos detrás de las movilizaciones y ha pedido a los estudiantes que no se dejen arrastrar por la violencia.
Las protestas también provocaron reacciones institucionales. El presidente Bajram Begaj y el Ejecutivo pidieron que las manifestaciones se desarrollen de manera pacífica, mientras que la delegación de la Unión Europea en Albania manifestó preocupación por la escalada de violencia y reclamó proporcionalidad en la actuación policial.
Según el balance citado por France 24 sobre los enfrentamientos del martes, 40 personas fueron detenidas. Entre quienes necesitaron atención médica se encontraban seis policías, ocho manifestantes, tres periodistas y dos transeúntes.
La evolución de las movilizaciones refleja la ampliación de los reclamos estudiantiles hacia cuestionamientos políticos y denuncias de corrupción, en medio de enfrentamientos que han afectado instalaciones gubernamentales y espacios públicos de Tirana.

