La carrera por la Presidencia de Brasil entra en una etapa decisiva este domingo, en medio de una marcada polarización política. Más de 158 millones de ciudadanos están convocados a las urnas para elegir al presidente y vicepresidente, además de renovar el Congreso Nacional, las gobernaciones de los 26 estados y el Distrito Federal, así como las asambleas legislativas de todo el país.
El actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, busca la reelección a los 80 años, en lo que representa su séptima campaña presidencial. Durante la contienda, el líder de izquierda ha centrado parte de su discurso en la defensa de la soberanía nacional y ha cuestionado de manera recurrente las presiones y la presunta injerencia en el proceso electoral atribuidas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Por su parte, el senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, encabeza la principal candidatura opositora y busca llevar nuevamente a la derecha al Ejecutivo bajo el apellido de su familia.
Flávio Bolsonaro es hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2023 y actualmente cumple arresto domiciliario tras ser señalado de liderar una intentona golpista contra el gobierno de Lula en enero de 2023.
La jornada electoral define no solo la disputa por la Presidencia, sino también la composición de las principales instituciones políticas del país para los próximos años.

