José Ricardo Salvador Fuentes fue sentenciado a 10 años de prisión luego de que se comprobara su responsabilidad en un caso de extorsión en perjuicio de un comerciante del departamento de San Miguel.
De acuerdo con las investigaciones, la víctima recibió llamadas telefónicas en las que le exigían la entrega de dinero a cambio de no atentar contra su vida ni la de su familia. Ante las amenazas, el comerciante accedió inicialmente a un acuerdo con los implicados; sin embargo, decidió interponer la denuncia ante las autoridades.
Gracias a la oportuna acción policial, Fuentes fue identificado y capturado en el momento en que recogía el dinero producto de la extorsión.
Tras el proceso judicial correspondiente, el tribunal competente emitió la condena de 10 años de prisión, reafirmando el compromiso de las autoridades en el combate a este tipo de delitos que afectan a la población salvadoreña.
