El fiscal general de la República, Rodolfo Delgado, reveló detalles de una investigación contra la financiera “Credicash”, señalada de operar un esquema piramidal que habría movido más de $51 millones en El Salvador.
El principal implicado fue identificado como Gerson Adriel Orellana Ayala, acusado de los delitos de defraudación a la economía pública y lavado de activos, en perjuicio de decenas de personas que confiaron su dinero en el sistema.
“El imputado ha incurrido en un esquema de defraudación que es sencillo de explicar, pero profundamente dañino. Se trata de un esquema piramidal”, afirmó Delgado.
Según la investigación, el mecanismo consistía en prometer altos rendimientos sin riesgo, generando confianza entre las víctimas. “Ese dinero que se paga como ‘ganancia’ no proviene de ningún negocio real… sale de otras personas que van entrando después”, explicó el fiscal.
Las autoridades detallaron que para aparentar legalidad se utilizaban contratos de mutuo firmados ante notario, lo que hacía creer a los inversionistas que su dinero estaba protegido, aunque en realidad no existía respaldo económico.
Además, se incautaron alrededor de $7 millones en efectivo en la vivienda del imputado, mientras que las pesquisas también han identificado posibles vínculos con la pandilla MS-13, señalando que parte del dinero podría provenir de actividades de extorsión.
La alerta inicial fue emitida por la Superintendencia del Sistema Financiero de El Salvador, lo que permitió a la Fiscalía General de la República iniciar las investigaciones.
“Estamos trabajando para garantizar la devolución del dinero a la medida de lo posible”, aseguró Delgado, indicando que los fondos recuperados serán resguardados en el sistema bancario.
El caso pone en evidencia los riesgos de este tipo de esquemas ilegales que operan sin respaldo financiero y que dependen únicamente del ingreso constante de nuevos participantes.
