El sociólogo René Martínez afirmó que el sufrimiento de las víctimas de la violencia y sus familias debe ser el centro de las políticas de seguridad y justicia en El Salvador, al referirse a las reformas que permitirían aplicar cadena perpetua a violadores, asesinos y terroristas.
Durante su participación en el programa #ElBlogLive, Martínez sostuvo que el impacto de los crímenes violentos no termina con la condena de los responsables, ya que las familias cargan con el dolor de forma permanente.
“Una familia a quien le matan un familiar, esa pena que sufre, es una pena perpetua también”, expresó.
El analista también se refirió a los delitos sexuales contra menores, señalando que las secuelas para las víctimas pueden acompañarlas durante toda la vida.
“La pena que sufren los niños que son abusados es una pena perpetua, incluso la cadena perpetua que le pongas al agresor sexual todavía se queda corta porque hablamos de un daño al sector más vulnerable de la sociedad”, afirmó.
Martínez consideró que durante décadas las políticas públicas no priorizaron a las víctimas, lo que, a su juicio, cambió a partir de las estrategias de seguridad impulsadas en los últimos años.
“Hasta antes de 2019 se olvidaba el dolor y la pena que sufrían las víctimas como resultado de una serie de acciones criminales”, indicó.
En ese sentido, aseguró que la visión del presidente Nayib Bukele ha puesto el foco en quienes sufrieron directamente la violencia.
“Desde el principio nos quedó claro que el Presidente Nayib Bukele tenía una opción preferencial por las víctimas. Veníamos de tres décadas de un país que privilegiaba a los victimarios e invisibilizaba a las víctimas”, señaló.
Asimismo, el sociólogo sostuvo que garantizar la seguridad de la población, especialmente de niños y jóvenes, debe ser una prioridad para el Estado, destacando que las medidas de seguridad también responden al crecimiento que tuvieron las pandillas durante décadas.
“Que haya 90 mil encarcelados, si lo ves desde la perspectiva de las víctimas, si esos no estuvieran encarcelados, serían 90 mil delincuentes en las calles”, manifestó.
