Irán nombró a Sayyed Mojtabá Jameneí como nuevo líder supremo del país, luego de la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jameneí, ocurrida tras una serie de ataques contra Teherán en medio del conflicto regional con Estados Unidos e Israel.
La designación fue anunciada por medios estatales iraníes y respaldada por la Asamblea de Expertos, el órgano religioso encargado de elegir a la máxima autoridad política y religiosa de la República Islámica. Mojtabá Jameneí, de 56 años, asume así el cargo con mayor poder dentro del sistema político iraní.
Como líder supremo, tendrá la última palabra en las decisiones estratégicas del Estado, además del mando supremo de las Fuerzas Armadas y la Guardia Revolucionaria, así como influencia directa en la política exterior y el programa nuclear del país.
Su padre, Alí Jameneí, gobernó Irán durante casi 37 años tras asumir el liderazgo en 1989. Durante su mandato consolidó el poder del aparato religioso y fortaleció la influencia política y militar de la Guardia Revolucionaria dentro del sistema iraní.
La llegada de Mojtabá Jameneí al poder ocurre en medio de una fuerte escalada de tensiones en Medio Oriente y en uno de los momentos más críticos para la República Islámica desde su fundación en 1979.
Su nombramiento marca el inicio de una nueva etapa política para Irán, mientras el país enfrenta presiones internas y externas derivadas del conflicto regional.
