El Presidente de la República, Nayib Bukele, afirmó durante el Primer Desayuno Nacional de Oración por El Salvador que la transformación de la nación más peligrosa del mundo en un país seguro y en paz es “un milagro claro”.
“Al día de hoy, nuestra guerra contra las pandillas no tuvo una tan sola baja civil. Yo no sé cómo explicarlo, más que porque fue la mano de Dios… es una prueba fehaciente de que Dios obra cuando se le pide con fe”, declaró el mandatario, destacando la importancia de la oración y la fe como pilares de la estrategia de seguridad nacional.
Bukele señaló que si Dios toma lo peor y lo convierte en lo mejor, como ocurrió con la seguridad del país, eso constituye un ejemplo de milagro tangible. Además, enfatizó que los resultados alcanzados no pueden explicarse de otra manera que no sea por la intervención divina.
“¿Cuáles son las pruebas? No solo el gran hecho, sino que lo que supuestamente lo hicimos. Tenemos que confesar que no sabemos cómo pasó, y no hay nadie que pueda venir a explicar cómo pasó”, agregó el Presidente, subrayando la magnitud del logro alcanzado por El Salvador.
Este mensaje refuerza la visión de Bukele de que la fe, la unidad y decisiones firmes han sido fundamentales para garantizar seguridad, proteger vidas y consolidar la paz en el país.
